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Preparación para el Arrebatamiento
y el Conflicto Final

Sobre el Autor:
Julián Cano Rave

 

Capítulo 1

Capítulo 2

Capítulo 3

Capítulo 4

Capítulo 5

Capítulo 6

Capítulo 7

Capítulo 8

Capítulo 9

Capítulo 10

Capítulo 11

Capítulo 12

Capítulo 13

Capítulo 14

Capítulo 3
¿DÓNDE SE ORIGINA EL
PECADO, EN LA MENTE
O EN LA CARNE?

"Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado." Rom. 7:25.
Vemos en este versículo que es en el pensamiento, en la mente donde se sirve la ley de Dios. El deseo de la carne, de los ojos, el orgullo, estas son las cosas que están en nuestra carne; son las que constantemente están tratando de incitarnos a pecar. Este deseo o tendencia de nuestra carne, de nuestros miembros no es pecado. En esto está la tentación. Recordemos, la tentación no es pecado. Según la Biblia hay una ley en la carne, en nuestros miembros que nos incita al pecado:
"Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi espíritu, y que que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros." Rom 7:23.
La ley de Dios es la ley del Espíritu, porque el Espíritu Santo es quien escribe la ley de Dios en nuestros corazones. El Espíritu Santo es el fuego de Dios y es a su vez Dios, (el Espíritu Santo es Dios, con su propia personalidad) que quema el pecado en nuestra carne, y es también el fuegode Dios que nos capacita con poder para no pecar: "Siendo ma-nifiesto que sois letra de Cristo administrada de nosotros, escrita no con tinta, mas con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón." 2 Cor. 3:3.
La Palabra dice que con la mente servimos a la ley de Dios, (la ley del Espíritu), y que la ley de los miembros (o la ley de la carne), se rebela contra la ley del Espíritu, (la ley de Dios). Esta ley, (la del Espíritu), es la ley de Dios. Es la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús:
"Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios." Rom. 7:22.

¿HAY EXCUSA PARA EL PECADO?

Si seres angelicales y seres humanos, con mente y carne perfectas, pecaron, entonces no es culpa de la carne de pecado o carne pecaminosa la razón del pecado. La carne de pecado no puede ser una excusa para el pecado. No puede ser una muletilla para decir, que debido a la debilidad de nuestra carne, pecamos, ya que está probado que los que tenían mente y carne perfecta, pecaron. Dios quiere demostrar al universo que se puede obedecer en todo tiempo, en todo lugar y en toda circunstancia.
La ley de las tendencias de la carne al pecado fue automaticamente adquirida por Adán y Eva cuando ellos pecaron. Pero, hagamos la pregunta: Si Adán y Eva no tenían la ley de las tendencias al pecado o carne pecaminosa antes de pecar, ¿por qué pecaron? Podemos hacer esta misma pregunta en relación a Lucifer. Lucifer fue el ángel más exaltado del cielo, perfecto en todos sus caminos, sin pecado. Perfecto en mente y carne. Fue hecho superior a todos los otros ángeles y, desde luego, superior a los seres humanos. Preguntemos entonces: ¿Cómo un ser tan perfecto como Lucifer, con mente y carne angelical perfecta, pecó? Esto revela que la carne y mente santificada no brindan seguridad para no pecar. La Biblia define el pecado como transgresión de la ley de Dios (es desobediencia a la ley divina­1Juan 3:4). Dios ha demostrado a través de Cristo (Dios hecho hombre) que se puede guardar u obedecer la ley de Dios en carne humana después de la caída de Adán. Esto también demuestra que no hay necesidad de pecar ni en carne santificada, ni en carne humana caída. Gloria a Dios.
Todos los seres que pecaron originalmente, lo hicieron siendo perfectos, pecaron teniendo todas sus facultades perfectas, creadas a la imagen de Dios. Pecaron por su propia voluntad. Dios hizo a todas sus criaturas perfectas, pero los hizo con la facultad de decisión y voluntad propia. Es contrario al carácter de Dios forzar la voluntad de los seres creados. La conclusión es obvia. El pecado no entró a este mundo por culpa de seres débiles, de seres caídos, con fa-cultades debilitadas y depravadas. El pecado entró primero en el cielo y después en la tierra con seres perfectos, sin ningún tipo de debilidad o desventaja.
El pecado nació misteriosamente en el ángel creado más perfecto del universo. Este ángel (Lucifer), fue creado perfecto:
"Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad." Ezequiel 28:15.
Los que desobedecieron los mandamientos de Dios (parte de los ángeles en el cielo, Adán y Eva) originalmente lo hicieron con toda la perfección que el cielo podía otorgarles. Pecaron y violaron la ley de Dios, violaron los mandamientos de Dios. Lucifer no quiso guardar la ley de Dios. No quiso obedecer. Decidió voluntariamente violar los mandamientos de Dios. Adán y Eva decidieron hacer lo mismo; pero ellos, a diferencia de Lucifer fueron tentados, fueron engañados. Lucifer nunca fue tentado. Lucifer no fue engañado. El pecado nació en él. El pecado es un misterio que no tiene explicación.
El pecado entonces es un misterio que no tiene causa. Todo en el universo tiene su causa y efecto, pero el pecado no tiene causa. Dios nunca ha hecho algo que sea la causa y la razón del pecado, porque Dios todo lo que ha hecho lo ha hecho bueno en gran manera. Dios no creó el pecado, ni creó a ángeles o a hombres pecadores. Los creó a todos perfectos, puros y santos. Todos aquellos que hemos pecado desde Lucifer hasta el hombre, lo hemos hecho por decisión propia. Por libre decisión. De esta forma fuimos hechos esclavos del pecado. Así mismo podemos ser libres de la esclavitud del pecado, por libre decisión. Si así de fácil fue caer, así de fácil es salvarse en Cristo Jesús, regalo gratuito, por fe, a los que creen en Su Nombre.
El pecado no tiene causa pero sí tiene efecto (la muerte). La redención (la salvación), en cambio, si tiene causa. La causa es el amor de Dios y el efecto es la salvación del pecado. Gloria a Dios por el misterio de la piedad. El misterio de la piedad es el misterio de la redención. El misterio de la redención es el misterio de la realidad de que el hombre en Cristo Jesús puede vencer, como el venció, porque:
"...grande es el misterio de la piedad: Dios ha sido manifestado en carne, ha sido justificado en el Espíritu, ha sido visto de los ángeles, ha sido predicado a los gentiles, ha sido creído en el mundo, ha sido recibido en gloria." 1Tim. 3:16.

¿DÓNDE SE ORIGINA EL PECADO?
Podemos comenzar a contestar esta pregunta, siendo más específicos: ¿Se origina el pecado en la mente o en la carne? La carne perfecta y la carne pecaminosa (ambas) han sido incitadas por Satanás como vehículos para llegar a las mentes perfectas y a las mentes de pecado (mentes pecaminosas). Es en la mente donde se toman las decisiones de desobedecer o de obedecer la ley del Espíritu.
SATANÁS UTILIZA LA CARNE
PARA LLEGAR A LA MENTE
Cuando Satanás incitó a Eva, la primera vez, ¿Cómo la incitó? ¿A través de la carne o a través de la mente? ¿Acaso no fue a través de la carne? ¿Acaso no fue a través del apetito? ¿Este apetito era pecaminoso o santificado? Obviamente era santificado. ¿Porqué era santificado? Porque no había pecado.
Podemos ver entonces, que para Satanás hacernos pecar, el trata de llegar a nuestra mente a través de nuestra carne (independientemente si la carne es perfecta o pecaminosa). A Satanás no le importaba si la carne era santificada con una mente santificada, con una mente y carne perfectas (como en el caso de Adán y Eva antes de la caída). El interés de Satanás era lograr que la santa pareja decidiera, por libre albedrío o por voluntad propia, abandonar su lealtad a Dios, violando su mandamiento de no comer del árbol del bien y del mal. Adán y Eva, entonces, no pecaron porque tenían la ley del pecado en su carne, pues tenían la ley del Espíritu. Pecaron porque, aunque tenían poder para obedecer, eligieron vo-luntariamente dejar la ley del Espíritu y aceptar la ley del pecado. Pecaron porque desconfiaron de la Palabra de Dios. Llegamos a la conclusión que es en lamente donde se ori-gina el pecado.
La Palabra de Dios define claramente lo que es pecado: "Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley, pues el pecado es transgresión de la ley." 1 Juan 3:4. El problema con la descendencia de Adán después del pecado, radica en que nuestras mentes han sido severamente debilitadas, nuestras facultades han perdido la fuerza y calidad como consecuencia del pecado (como consecuencia de la desobediencia). Hemos perdido la habilidad o el poder de obedecer los mandamientos de Dios, la Palabra de Dios.
CRISTO CONDENÓ EL PECADO VIVIENDO EN CARNE DE PECADO
"...Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne". Rom. 8:3. "...tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado." Heb. 4:15.
De esta manera, Cristo condenó el pecado en la carne de pecado, pero sin pecado. De esta misma forma (Cristo condenando el pecado en la carne de pecado), podemos ser de nuevo leales a las palabras de Dios, pues la carne debilitada por el pecado es ahora controlada por la ley del Espíritu. Leales y obedientes a sus mandamientos, pues la Ley del Espíritu, Cristo a través del Espíritu Santo, fuego del Dios vivo, obrando en nuestras mentes y cuerpos pecaminosos, condena el pecado en la carne, no por nuestros méritos o por nuestra fuerza, sino por los méritos y por el poder de Cristo:
"Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne. Porque si viviereis conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu mortificáis las obras de la carne, viviréis." Rom. 8:12,13.
"Porque lo que era imposible a ley, por cuanto era débil por la carne; Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne." Rom. 8:3. En otras pa-labras, la ley no era débil, sino que la carne se hizo débil, pues la Palabra dice:
"Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición..." Gal. 3:13.
Noten que dice "hecho por nosotros maldición". Porque fuimos nosotros los que pecamos. Hicimos por nuestros pecados, de la ley una maldición. La ley en sí misma no es maldición, sino que fue hecha por nosotros maldición. Por eso "Cristo nos redimió de la maldición de la ley", de la maldición del pecado, "Para que la bendición de Abrahán fuese sobre los gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu." (Gal. 3:14). "Para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no andamos conforme a la carne, mas conforme al Espíritu." Rom. 8:4.

EL PLAN DE RESTAURACIÓN

Satanás sabía que si podía lograr que seres perfectos eligieran voluntariamente desobedecer, las mentes y cuerpos de estos seres, (seres humanos), se debilitarían de tal manera que les sería imposible obedecer a Dios. Pero, Satanás jamás se imaginó que Dios, inmediatamente después del pecado de Adán y Eva, no solamente establecería un mecanismo de restauración perfecto, sino que inmediatamente presentaría un poderoso medio y un poderoso plan alterno (un plan restaurador), que capacitaría al hombre a obedecer, aún con carne de pecado.
Este plan restaurador tenía dos propósitos, uno a corto plazo y otro a largo plazo. Este plan restaurador, este meca-nismo de restauración, fue puesto en vigor inmediatamente entró el pecado para así poder restablecer el plan original en la creación del hombre.
Mediante este plan restaurador, se establece de nuevo el plan original como si el hombre nunca hubiese pecado.
Primero, se estableció el método para que el hombre pecador pueda ser inmediatamente perdonado de sus pecados (mediante el sacrificio del cordero, símbolo de Cristo, Gen. 4:4). Este mismo método estableció la forma en que se iba a pagar por la deuda del pecado (mediante la muerte de Cristo el verdadero Cordero) para que una vez ésta fuese pagada, el hombre tuviera de nuevo el privilegio de ser restaurado completamente no solamente en espíritu sino también en cuerpo y unirse de nuevo total y permanentemente a la familia del cielo.
Segundo, se estableció una "enemistad" sobrenatural entre la descendencia de la mujer (Cristo, Dios hecho hombre) y la serpiente (Satanás). Esta "enemistad", no sólo era una profecía, sino también la Gracia inmediata de Cristo para perdonar y también capacitar (darle poder) al hombre para que no practicara el pecado. Como parte del plan de restauración, el universo entero, incluyendo los seres humanos, tienen la oportunidad de comparar los resultados de obtener el carácter de Satanás mediante una vida de pecado o los resultados de obtener el carácter de Cristo, mediante una vida de Gracia Divina que crea en el hombre una enemistad contra el pecado y contra Satanás.
Desde el mismo momento en que Adán y Eva pecaron, sus facultades superiores, (el intelecto, la conciencia y la razón) que controlaban las facultades inferiores, (el apetito, la pasión y el deseo) quedaron debilitadas. Se encontraban atemorizados y culpables. Sus pensamientos y sentimientos ya no eran santificados. Sus pensamientos y sentimientos se encontraban confusos. Habían perdido la mente de Cristo y habían adquirido los pensamientos y sentimientos de Satanás. Pero Dios frustó inmediatamente el plan de Satanás, al crear una enemistad contra el pecado que le permitía al hombre recuperar los pensamientos y sentimientos de Dios (el carácter de Dios). Los ángeles que nunca han caído siempre han tenido los pensamientos y sentimientos elevados de Dios (reflejan el carácter de Dios). Estos ángeles obedecen continuamente a Dios.

¿EXISTE ALGUIEN EN ESTOS MOMENTOS, FUERA DE DIOS, QUE OBEDEZCA SU LEY?

Hasta ahora los ángeles que nunca cayeron, que todavía están con Dios en el cielo, obedecen la ley de Dios. No han desobedecido sus mandamientos. Voluntariamente han decidido mantenerse fieles a Dios. Éstos han probado que se puede guardar la ley de Dios, aunque un ángel muy supe-rior a ellos (Lucifer), no quiso guardarla (obedecerla). El hombre no puede guardar (obedecer) la ley de Dios, porque se debilitó por el pecado, pero Dios creó un mecanismo de restauración omnipotente para todo aquel que en Él cree. Analicemos la siguiente pregunta:
¿PUEDEN LOS HOMBRES CON Y EN CRISTO GUARDAR LA LEY DE DIOS?
¿Podía Adán antes de la caída obedecer o guardar la ley de Dios? ¿Pueden los hombres ahora, con carne de pecado, (carne pecaminosa), después de la caída de Adán, obedecer o guardar la ley de Dios? Las respuestas a estas preguntas vindican o destruyen el carácter de Dios. Las respuestas a estas preguntas establecen si el fundamento del gobierno de Dios es perfecto o no lo es. Las respuestas a estas preguntas establecen si la ley de Dios es perfecta o no lo es.
Las Escrituras nos retan a aceptar si lo que dicen en ellas es verdad o no: "Si me amáis guardad mis mandamientos". Es Dios quien dice en su Palabra:
"El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que ama, será amado de mi Padre y yo le amaré, y me manifestaré a él." Juan 14:21. Son las Escrituras las que testifican que el que dice que le ha conocido y no guarda los mandamientos de Dios, el tal es mentiroso:
"El que dice: Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él." 1 Juan 2:4.
Según la Biblia, el hombre puede guardar la ley de Dios, pero sólo con el poder de Dios. Este es el milagro más grande que Dios puede hacer. Jesús dijo:
"Si guardareis mis mandamientos, estaréis en mi amor; como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre, y estoy en su amor." Juan 15:10.
Continuamente escucho a personas decir que Dios es poderoso para hacer toda clase de milagros. Dicen que Dios puede curar el cáncer, que Dios puede hacer que un ciego vea, que Dios puede resucitar a los muertos, y exclaman Gloria a Dios, pero si alguien les dice que se puede vivir sin pecar en esta tierra con el poder de Dios, casi nadie lo cree. Dirán que es imposible. La Biblia sin embargo, no sólo dice que Dios es poderoso para hacer toda clase de milagros y también de resucitar muertos, sino que nos da todo el poder sobre Satanás (Luc. 10:19), nos da armas poderosas en Dios para destruir fortalezas y cautivar todo intento a la obediencia de Cristo (2 Cor. 10:4-6), nos dice que el que permanece en Él no peca (1 Juan 3:6), que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece (Filip. 4:13), que Dios es poderoso para guardarnos sin caída (Judas 1:24), y que si hacemos lo que Dios nos dice que hagamos, no caeremos jamás (2 Pedro 1:10), etc., etc.
Es muy sencillo, o aceptamos simplemente todo lo que Dios dice o aceptamos sólo que queremos creer, o lo que nos digan los hombres. Que cada persona acepte la Palabra de Dios como está escrita en su totalidad y no sólo parte de ella, es mi oración.
A través de los siglos, después de la muerte de Jesús, miles de personas han aceptado por fe el perfecto y completo sa-crificio de Cristo en la cruz del calvario. La realidad del Calvario. Estos murieron en el Señor, con la esperanza de la resurrección:
"Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero." 1 Tesal. 4:16.
Antes de la muerte de Cristo también hubo miles de fieles que aceptaron las realidades de la cruz en símbolos y sacrificios de corderos por fe. Estos también resucitarán primero.

"SEREMOS ARREBATADOS"

Hoy, hay una generación que está viviendo precisamente cuando la esperanza de los que murieron se hará una realidad. Pero, ¿cuándo se cumplirá la esperanza de los vivos?:
"De cierto os digo, que nopasará esta generación hasta que todo sea hecho". Luc. 21:32. "Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor." 1 Tes. 4:17.
La mayoría de los cristianos no se han dado cuenta del privilegio que Dios le da a un remanente de la última ge-neración: el privilegio de no morir. Este privilegio trae consigo también una gran responsabilidad, pues tenemos toda la historia desde la creación del mundo, todas las promesas hechas a los antiguos profetas como realidades cumplidas. Todas las cosas escritas, fueron escritas principalmente para nosotros:
"Y estas cosas les acontecieron en figura; y son escritas para nuestra admonición, en quienes los fines de los siglos han parado."1 Cor. 10:11.
"Cada uno de los profetas antiguos habló menos para su propio tiempo que para el nuestro, de manera que sus profecías son vá-lidas para nosotros." MS3, pg. 386.

LOS GRANDES EVENTOS DE LA HISTORIA PASADA SE REPETIRÁN

"¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol." Ecles. 1:9.
"La Biblia ha acumulado y reunido sus tesoros para esta última generación. Todos los grandes eventos y las solemnes transacciones de la historia del Antiguo Testamento, han sido repetidas y se están repitiendo en la iglesia en estos últimos días." MS3 pg. 387.
"Es con ferviente anhelo que anticipo el tiempo cuando se repetirán los sucesos del día de Pentecostés aún con mayor poder que en esa ocasión. Juan dice: 'Vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria' (Apoc. 18:1). Entonces, como en el momento del Pentecostés, la gente oirá la verdad que será presentada a cada hombre en su propio idioma." EUD, pág. 206.

UN PENTECOSTÉS DE MAYOR PODER

¿Creeremos verdaderamente lo que dice la Palabra del Señor? ¿Creeremos que el Dios que hizo el universo con el poder de su Palabra, tiene también poder no sólo para perdonar, sino para quitar pecados, para enviar al Espíritu Santo con poder y obedecer su ley? Acaso no dice la Escritura:
"¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel, dice Jehová? He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel." Jer. 18:6.
"Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quien creó estas cosas; él saca por cuenta su ejército, a todas llama por sus nombres, ninguna faltará, tal es la grandeza de su fuerza, y su poder y virtud." Isa. 40:26.
Hubo un Pentecostés (lluvia temprana) y pronto habrá otro Pentecostés (lluvia tardía) con mayor poder y con mayores resultados. Este evento está más cerca de lo que muchos se imaginan. Con gran poder este suceso se volverá a repetir. Pocos son los que entienden el poder y la Gracia que acompañan a la lluvia temprana del Espíritu Santo:
"Y como se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos; Y de repente vino un estruendo del cielo, como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados." Hechos 2:1-2.
El Espíritu Santo en la lluvia temprana nos purifica y nos transforma hasta que ganamos la victoria sobre toda palabra y obra mala, y sobre toda tentación. Esta es la preparación que necesitamos antes de que estemos listos para recibir el "refrigerio" de la lluvia tardía:
"Vosotros también, hijos de Sión, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia arregladamente, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía, como al principio." Joel 2: 23.
"Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nues-tro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo; los tiempos establecidos de la siega nos guarda. Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien." Jerem. 5: 24-25.
"Porque como desciende de los cielos la lluvia, y la nieve, y no vuelve allá, sino que harta la tierra, y la hace germinar y producir, y da simiente al que siembra, y pan al que come; así será mi pa-labra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, antes hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié." Isa. 55: 10-11.
"Muchos en gran medida, han dejado de recibir la lluvia temprana. No han obtenido todos los beneficios que Dios ha provisto para ellos por medio de ella. Esperan que la deficiencia sea suplida por la lluvia tardía...Están cometiendo una terrible equi-vocación." TM pg. 507.
"Hoy habéis de entregaros a Dios para que seás vaciados del yo...Hoy habéis de tener purificado vuestro vaso para que esté listo...para los chaparrones de la lluvia tardía, pues vendrá la lluvia tardía y la bendición de Dios llenará a cada alma que esté purificada de toda contaminación...idóneos para el bautismo del Espíritu Santo." MS1 pg. 223.
Aprovechemos hoy la lluvia temprana y recibiremos la lluvia tardía:
"Pues, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta recibir la lluvia temprana y tardía." Sant. 5:7.
Podemos recibir las lluvias de Gracia porque tenemos todas las realidades del Calvario cumplidas. Tenemos todo el conocimiento de las profecías cumplidas y en proceso final de cumplimiento. Aunque no sepamos el día ni la hora de la venida de Jesús, todos los acontecimientos mundiales decla-ran que ¡Cristo Viene Ahora! Ya ha comenzado a llover, Gloria a Dios. Esto es una realidad presente, una verdad presente.

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO ES TAN REAL COMO LO FUE LA CRUZ DEL CALVARIO

Esta generación presenciará la segunda realidad más linda y hermosa. La primera realidad se logró sólo en el calvario. Cuando Cristo venga la segunda vez, se habrá completado la segunda realidad de la expiación completa en la cruz del calvario. Cuando Cristo murió en la cruz, su muerte y sacrificio fue único total y completo. Murió y pagó una vez y para siempre por nuestros pecados. En este sentido la expiación fue total y completa. Pero el Señor no terminó su obra ex-piatoria, sino que ascendió a los cielos para comenzar una obra muy especial de un ministerio prefigurado en el Santuario terrenal, figura del celestial. El Señor había ordenado a Moisés:
"Y hacerme han un santuario, y yo habitaré entre ellos. Conforme a todo lo que yo te mostrare, el diseño del tabernáculo, y el di-seño de todos sus vasos, así lo haréis." Ex. 25:8-9.

"TESORO EN VASOS DE BARRO"

Este "diseño" del templo, del santuario o del tabernáculo. Este "diseño" de los "vasos" del templo: "...sirven de bosquejo y sombra de las cosas celestiales, como fue respondido a Moisés cuando había de acabar el tabernáculo: Mira, dice, haz todas las cosas conforme al dechado que te ha sido mostrado en el monte." Heb. 8:5. Porque Dios había pre-determinado desde antes de la fundación del mundo que el hombre fuera un templo donde habitase Dios: "¿No sabéis que sois templos de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?". 1 Cor. 3:16. "Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y no de nosotros." 2 Cor. 4:7.
Dios había pre-determinado y ordenado que le hicieran un santuario, un templo aquí en la tierra figura del celestial, "sombra de cosas celestiales". En el antiguo pacto se debía creer por fe en los símbolos que en un futuro iban a ser rea-lidades. En el nuevo pacto se debe creer por fe las realidades que han sido hechas, y las que Cristo está por hacer. En este nuevo pacto el Señor quiere habitar total y completamente en nuestros "vasos de barro", haciéndonos total y completos templos del Espíritu Santo. Obteniendo la plenitud del Espíritu, para que "podaís bien comprender con todos los santos cuál sea la anchura, y la longura, y la profundidad, y la altura." Efes. 3:18. De tal forma que "Habite Cristo por la fe en vuestro corazón; para que arraigados, y fundados en amor", (Efes. 3:17), recibamos "conforme a las riquezas de su gloria, el ser corroborados con potencia en el hombre interior por su Espíritu", (Efes. 3:16) edificando "... sobre el fundamentode los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. En el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo en el Señor", (Efes. 2:20-21) recibiendo no sólo una pequeña porción del Espíritu Santo, sino la totalidad de la promesa, y podamos permanecer en Él, y para que el que permanezca en Él, no peque, obteniendo "...la santidad sin la cual nadie verá al Señor." Heb. 12:14.
Este libro, tiene el propósito que entendamos que los símbolos y profecías que Dios dió a los antiguos profetas, son para nosotros realidades "a quienes han alcanzado los fines de los siglos", para que esta última generación revele al universo entero lo que significa "el lugar de suhabitación" de tal forma que se pueda demostrar que lo importante es tener caracteres santificados en y con la plenitud del Espíritu Santo, aún si tenemos carne de pecado, carne pecaminosa. No estamos diciendo que tenemos que tener carne santificada, o que se puede lograr tener carne santificada ahora, aquí en la tierra. Esto no es posible hasta que Cristo venga y seamos arrebatados en las nubes de los cielos. Nosotros nopodemos tener ahora carne santificada. Cristo renovará esta carne cuando el regrese por segunda vez: "Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que le-vantó a Cristo Jesús de los muertos, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros." Rom. 8:11.
Lo que estamos hablando es de mente santificada, no de carne santificada. Estamos hablando de la renovación y restauraciónde nuestros caracteres a la perfecta imagen de Jesús. La Palabra de Dios dice:
"Porque a los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos." Rom. 8:29.
Somos transformados por el Espíritu Santo a la misma semejanza de Cristo. El hombre fue creado a la imagen de Dios, tanto interna (carácter) como externa (Gen. 1:27). Cuando el hombre pecó perdió la Gloria de Dios, perdió el carácterde Dios:
"Por cuanto todos pecaron, y están destituídos de la gloria de Dios." Rom. 3:23.
Ahora todos clamamos con esperanza no sólo la manifestación del poder de Dios al renovar nuestro cuerpo, sino de la manifestación de la gloria de Dios al renovar nuestra mente a la perfecta imagen de Cristo:
"A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterioentre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la espe-ranza de gloria." Col. 1:27.

LA GLORIA DE DIOS ES EL CARÁCTER DE DIOS

Ahora mirando a cara descubierta, libres en el Señor, estamos siendo transformados de gloria en gloria (de carácter en carácter), de fe en fe (Rom. 1:17) "En la misma semejanza" de Cristo, por el Espíritu del Dios vivo:
"Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor." 2 Cor. 3:18.
Por lo tanto, "Levántate, resplandece; que ha venido tu lumbre, y la gloriade Jehová ha nacido sobre ti". Isa. 60:1. Porque: "Todos los llamados de mi Nombre, para gloriamía los creé, los formé y los hice." Isa. 43:7.
Es pues, en esta última generación cuando las grandes y últimas profecías de Daniel y Apocalipsis se cumplen; es también el tiempo especial en que la gloria de Dios (su carácter) se revela de manera abundante y maravillosa:
"Después de estas cosas vi otro ángel descender del cielo teniendo grande potencia [poder]; y la tierra fue alumbrada de su gloria. Y clamó con fortaleza en alta voz, diciendo: Caída es, caída es la gran Babilonia, y es hecha habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave sucia y aborrecible." Apoc. 18:1-2.

EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN

La realidad del misterio de la encarnación de Cristo es: Divinidad vestida de humanidad. Esto hace posible la más hermosa realidad del Mensaje de Justificación por la fe: Humanidad vestida y participante de la naturaleza divina como dice la Escritura. Para que cuando Cristo venga la segunda vez, arrebate a una generación viva, que no tuvo que morir, porque creyeron total y completamente en la promesa, mediante las cuales fueron hechos: "...Participantes de la naturaleza divina, habiendo huído de la corrupción que está en el mundo por causa de la concupiscencia." 2 Pedro 1:4.
LA PURIFICACIÓN DE NUESTRO SANTUARIO
Cristo está obrando la purificación de nuestro santuario, purificando nuestro templo. Sin embargo, todavía hoy, estamos en un mundo de pecado, todavía hay muerte, todavía hay enfermedades, todavía no ha habido una generación que crea total y completamente que Dios no sólo tiene poder para perdonar pecados, sino que también tiene poder para quitar pecados (Juan 1:29). Creemos que Cristo puede hacer toda clase de milagros, aún levantar a los muertos, creemos en el bautismo del Espíritu Santo y el poder que lo acompaña. Creemos que Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo) es omnipotente, pero se hace dificilísimo (a los que no creen) creer que Dios tiene tanto podercomo para cumplir su Palabracuando dice:
"Cualquiera que permanece en él, no peca; cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido." 1Juan 3:6.
"Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; mas el que es engendrado de Dios, se guarda a sí mismo, y el maligno no le toca." 1 Juan 5:18.
"A aquel, pues, que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría." Judas 1:24.
"Por lo cual, hermanos, procurad tanto más afirmar vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás." 2 Pedro 1:10.
"Mas a Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesús, y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo lugar." 2 Cor. 2:14.
"Y poderoso es Dios
para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo que basta, abundéis para toda buena obra" 2 Cor. 9:8. "Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que harta la tierra, y la hace germinar y producir, y da simiente al que siembra, y pan al que come; Así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá mí vacia, antes hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié." Isa. 55:10-11.

LOS MANDAMIENTOS Y EL PODER DE DIOS EN LA CARNE DE PECADO

Es mi más sincera oración, en el Nombre de Jesús, que entendamos que los mandamientos de Dios no son penosos:
"En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son penosos." 1 Juan 5:2-3.
Los mandamientos son promesas de Dios para no pecar, para no desobedecer, a través de su Espíritu en nosotros. La Biblia no dice: "No mates". La Biblia dice: "No matarás". Si dijera "no mates" implicaría en tiempo presente que "estás matando", pero si dice "no matarás" lo que está diciendo es que te está prometiendo que no matarás. ¿Por qué? Porque "todo lo puedo en Cristo que me fortalece". Fil. 4:13. Analicemos los siguientes pensamientos:
1. La conversión no pone una nueva carne sobre el viejo espíritu; sino un nuevo espíritu sobre una vieja carne.
2.
La conversión no trae una carne nueva a una mente vieja; sino una nueva mente para una vieja carne.
3.
La victoria no se gana quitando la naturaleza humana, sino recibiendo la naturaleza divina, la cual domina la humana. No quitando la carne de pecado o la carne pecaminosa, sino la mente de pecado, enviando al Espíritu a conquistar y condenar el pecado en la carne.
4.
La Escritura nodice: "...mas reformaos por la renovación de vuestro cuerpo..." sino "...Reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, ("cambien su manera de pensar, para que así cambie su manera de vivir" ­Versión Dios Habla Hoy), para que expe-rimentéis cuál sea la voluntad de Dios, agradable y perfecta." Rom. 12:2.
5. Cuando seamos arrebatados o trasladados en los aires, nuestros cuerpos serán renovados, pero tenemos que estar transformados habiendo renovados nuestras mentes, nuestros caracteres a través de Cristo.
Es importante entender que el Espíritu vivifica. Por lo tanto en las manos del Espíritu la ley es un agente activo para inducir a los hombres a aceptar la totalidad de la promesa. Los preceptos de la ley de Dios son promesas. Por lo tanto, Dios nos exige obediencia, porque sabe que Él sí tiene el poder que nos puede preservar del pecado y nos ha prometido toda la ayuda del cielo para obedecer su ley. Entre más justicia demande la ley, mayor es la promesa de Dios. Se obtiene no por obras, sino por fe (Rom. 9:30-32).
¡Cristo Viene Ya! ¡Cristo viene Ahora! prepárate para su encuentro. Pronto seremos arrebatados, pronto seremos trasladados "...en un abrir de ojo". 1 Cor. 15:52. Recibamos con alegría Su Gracia, Su Poder y Su Gloria. Amén.


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